Sobre el uso de la IA en las artes
Como artista visual he observado el gran impacto que la IA ha tenido sobre las artes graficas digitales.

Cada vez que aparece una tecnología tan revolucionaria, se carece de una norma que la regule, algo que creo necesario, en especial conociendo los alcances de los resultados obtenidos con la inteligencia artificial. En Chile al momento de escribir este artículo no existe una ley clara que regule el contenido generado con IA y los derechos de autor, aunque se está legislando al respecto.
Entiéndase que este artículo no es una demonización del uso de las tecnologías, de hecho en mi «vida laboral formal» soy un informático con más de 30 años de experiencia y es evidente que las uso y disfruto. Por la misma razón tengo una opinión, que compartas o no, está respaldada por ese contacto tecnológico que inició a mediados de los 90.
Pero aquí vengo a plantear la disyuntiva respecto si la capacidad artístico-creativa es propia de los humanos o puede ser delegada a una máquina o una IA. Para eso es importante definir lo que para mí es un artista: «Un artista es aquella persona que es capaz de expresarse a través de un medio, pasando por un proceso creativo para conseguirlo y esperando muchas veces generar un estímulo al observador».
Evidentemente soy un defensor de que la creatividad es una condición exclusivamente humana derivada de la emoción, las ideas, el pensamiento, la observación, conciencia o intención.
Mis 8 principios sobre el uso de IA en el arte
- HUMANOS PRIMEROS. La capacidad de escribir un «prompt1» no te convierte en artista. Los modelos de inteligencia artificial son capaces de generar hoy en día imágenes impresionantes, sin embargo, dichas imágenes son el producto del análisis de millones de obras de artistas humanos que alimentan un modelo (casi siempre sin permiso), y que a raíz de una petición generan un resultado. No son obras nacidas de la experimentación, de la emoción o de una técnica creativa, básicamente es una máquina a la que le pides que haga algo y lo hace. En algún momento de la evolución tecnológica deberemos decidir cuál será el límite de lo que cedemos a las máquinas versus lo que haremos nosotros como humanos, y yo creo que ese momento es ahora, pues si lo dejamos pasar ya será tarde.
- LA IA NO ES UN MEDIO. El camino que elige un artista si importa. Puede que este sea uno de los puntos más discutibles, pero es bueno aclarar en primer lugar que un medio en el arte es la vía que el artista elige para crear una obra, ese camino o medio implica una recorrido y un aprendizaje creativo hasta conseguir la obra. Cuando le pides a algún modelo de IA la creación de una imagen o de una obra derechamente te saltas ese camino o lo tercerizas, esa automatización va directamente en contra del sentido que otorga un medio, especialmente por que no eres tu quien lo recorre.
- LA IMPORTANCIA DEL PROCESO. Aprender mientras haces, es crecer como artista. Estoy seguro que la gran mayoría de los artistas son lo que son por dedicar miles de horas a perfeccionar su técnica, a crecer, frustrase, aprender y equivocarse en el proceso. Cuando ves una obra que admiras de tu artista favorito, detrás de esa obra hay mucho trabajo y proceso, son excepcionales aquellos bendecidos con un don que pueden darse el lujo de no practicar. La IA te ofrece realizar una obra sin pasar por ese proceso de aprendizaje y te presenta sólo el resultado, a raíz de eso la creación de una nueva obra con IA está probablemente desconectada con la anterior y con eso es difícil crecer artísticamente.
- SENTIDO. El arte como vía para expresar un sentimiento. He visto algunas obras impresionantes creadas con IA que incluso te hacen sentir algo, probablemente para lograrlas se debió pensar en una instrucción (prompt) muy trabajada, ¿pero es esa creación el resultado de la expresión de quien creó la instrucción?, yo creo que no, pues mientras la IA procesa la instrucción, quien realizó la petición no tiene claridad del resultado hasta que lo ve. Cuando un humano crea una obra, ya se sabe la intención de lo que quieres expresar incluso desde su concepción, aún si el resultado no satisface al artista una vez ejecutado. Muchos artistas reflejan en sus obras lo que viven, han vivido, lo que contemplan, o incluso aquello que no son capaces de expresar verbalmente.
- USO EQUILIBRADO. La tecnología debe ser un aliado para los artistas, mas no un reemplazo. Muchos artistas trabajan hoy en día exclusivamente con medios tecnológicos o digitales, pues la tecnología como herramienta es un medio válido incluso cuando dentro de sus procesos algunas herramientas empleen IA, en especial para procesos repetitivos o muy laboriosos. Sin embargo, otra cosa es dejar que una IA realice toda la ejecución en vez de hacerla nosotros, particularmente aquellos relacionados con la creatividad. Esa práctica de delegar los procesos es pavimentar el camino para que la IA reemplace la labor de muchos artistas en un futuro mucho más cercano del que pensamos, éste argumentos debería ser el motor para limitar el uso de IA en el arte.
- TRANSPARENCIA. Los artistas deben ser honestos respecto del resultado de su trabajo.Aquí es donde, ya sea por ética o por norma, los artistas que usen parcialmente, retoquen o inspiren sus obras con herramientas de IA deberían indicarlo cada vez que esa obra se muestre. Ello guarda relación con el esfuerzo dedicado a una obra y el nivel de influencia que el artista pudo haber permitido a la IA influirle. Del mismo modo aquellos que no son artistas pero que pretenden serlo por un hábil manejo de la IA deberían estar obligados a indicar que utilizaron IA en su creación. Ya son muchos foros o sitios de arte en donde se discute sobre el tema y sin duda las aguas están divididas.
- DERECHO DE AUTOR. Los derechos son para humanos, no para máquinas. Los modelos actuales de IA se basan en imágenes y otro tipo de obras para alimentarse, obras que hasta ahora han sido creadas por artistas a los cuales no se pide permiso, atribuye o paga por usarlas. Entendamos que inspirarse en otras obras o crear una derivada de otra en si no es un delito, es más, casi todos los artistas nos inspiramos o somos influenciados por otros artistas. Pero es bueno preguntarse a quién le pertenecen los derechos de autor de una obra creada con IA; al escritor de la instrucción, al creador del modelo de IA, debieran ser de dominio público al tener una base tan amplia?, del mismo modo es dable preguntarnos si una obra nace de una hecha con IA, la que luego modificamos, somos dueños absolutos de ella?, actualmente esas respuesta presenta un gran vacío legal.
- USO ÉTICO. Lo que hagas con herramientas de IA es tú responsabilidad. Aunque ya está siendo lentamente regulado por las empresas propietarias de modelos de IA, aún muchos de éstos te permiten generar contenidos derechamente ilegales que vulneran una gran cantidad de derechos (de autor, privacidad, identidad, información, sexual, infancia, discriminación, etc.). En ese sentido, mientras no exista una norma que regule, el resultado de la intención con la que usemos la IA estará regulado únicamente por la vara ética interna de cada persona, lo cual es un tanto peligroso, lo que queda demostrado con la cantidad ingente de contenido falso y malicioso generado con estas herramientas.
Como conclusión considero que el «gremio de artistas», (metafóricamente hablando), debería negarse al uso de las IAs como sistemas de creación de contenido artístico2, básicamente por que se estaría cimentando el camino hacia el fin de muchos rubros del arte, como quizá ya esté sucediendo. A éste ritmo no deberíamos ver tan lejano el día en que los modelos de inteligencia artificial ya no necesiten humanos para crear contenido artístico o pero aún, cuando sean capaces de ejecutar obras físicas como tocar instrumentos, esculpir, pintar un mural o declamar un poema de manera totalmente autónoma. Quizá muchos vean eso como cosa del futuro, sin embargo, pienso que de no hacer algo hoy, puede que ya sea demasiado tarde.
Sería interesante saber tu opinión, puedes hacerlo en los comentarios del final de esta página. Te leo.
Escrito por Peumono el 14/06/2026
- Un «Prompt» es una instrucción que se usa generalmente en modelos de inteligencia artificial para indicarle lo que queremos que haga. El origen de la palabra proviene del latín «promptus» que significa listo o preparado. ↩︎
- Planteo la negación de la IA como mecanismo de creación de piezas de arte, mas no como un mecanismo de apoyo a los procesos de creación de obras. ↩︎
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